Hoy es un día de chocolate
con churros, manta y películas. He visto “Don Jon”, y “Las Brujas de Zugarramardi”.
La primera es
corta, y entretenida. Habla del amor estético y algo esclavo y del amor libre. El
final te deja con la sensación de que el director ya estaba cansado de rodar y ha
dicho “venga, lo dejamos aquí que ya está
bien”.
La segunda, va a
ser que a pesar de tener algunos momentos cómicos, no se salva.
El reloj gotea paso
a paso. Lentamente.
He pensado que me
puedo ir a Malta a buscarme la vida, y así aprendo inglés, mientras tengo sol y
playa. Londres lo quiero
para los conciertos, los síndromes de Stendhal, y enamorarme de sus teenegers. No
lo quiero prostituir.
Ha nevado muy
cerquita de aquí. Mañana iré a hundir mis manos en la nieve virgen.
Quiero sentir el
frío blanco como entra en mis pulmones.
Quiero sentir como
la vida entra en mí.
El dolor para que
se calme tiene que estar en el sol como las bayetas. Porque las estrujamos una
y otra vez, y las retorcemos, a la espera de que no quede ni una gota, apretando
nuestros puños con fuerza, apurando así el agua que contiene. Pero al final, es
el tiempo, el aire y el sol, hacen que se seque. Y desaparezca.
Hoy la he recordado
sin grietas. Con las cosas buenas. Con luz y risas.
La nieve es tan bonita...
ResponderEliminar