La vida avanza. La
vida empuja. La vida sigue. Supongo que Saturno se debe haber ido de mi cuadratura
solar, porque parece que la suerte me está alcanzando. Porque las cosa se
empiezan a mover. Así que el jueves tendré otra entrevista.
La de ayer fue
larga. Tan larga que parecía no tener final. Primero un psicotécnico donde quedó
patente que mis habilidades numéricas son inexistentes. Después el test de
personalidad, y finalmente una breve entrevista.
Todas las que
estuvimos allí éramos válidas. Estoy segura de ello. Pero a ellos tan sólo les
importan los números. Como si los números les fueran ayudar a encontrar a la
mejor persona.
Y no.
Porque esos test no
les dirán nunca quien tiene el corazón más rojo, o quien besa mejor.
A ellos les da
igual.
Pero a mí es lo que
más me importa.
Será porque hoy
tengo ganas de follar. De follar de manera salvaje. Como un animal. De manera
bruta y sucia. Fiera.
Porque hoy mi
corazón no es corazón. Porque hoy es una bestia. Y tiene seis leones
hambrientos.
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